Maitena Sánchez Cattáneo - Columnista agencia DyN
BUENOS AIRES.- El resultado del balotaje porteño no le alcanzó a Martín Lousteau para arrebatarle la administración que quedó en manos del macrista Horacio Rodríguez Larreta, pero le sobró para consolidar su imagen como dirigente opositor en la Ciudad. Del 25,5% (465.583 votos) que obtuvo Lousteau en los últimos comicios alcanzó hoy casi el doble: 48,36 por ciento (802.069 votos), con el 99,99% de las mesas escrutadas y un 69,3% de participación de electores. Con este caudal de sufragios se abren varios interrogantes: ¿Podrá retener ese apoyo para consolidarse como segunda fuerza en la Ciudad? ¿Se institucionalizará ECO o se disolverá como UNEN? ¿Buscará construir un espacio netamente porteño o cruzará las fronteras y se mostrará con algún presidenciable?
Lo cierto es que a Lousteau le quedan dos años de mandato como diputado nacional por la Ciudad y tiene la intención de fortalecer su espacio con sus aliados dentro de la Legislatura porteña para, según aseguró durante la campaña, “defender” sus “prioridades” como “seguridad, educación, salud, igualdad, basura”. En su discurso desde el búnker de ECO ubicado en el barrio de Palermo, habló de una “oposición constructiva” que, a diferencia de los partidos de fútbol, “el partido empieza con el resultado” e incorporó el concepto de construir “la Argentina que nos merecemos” con las “prioridades” y “compromisos correctos” no sólo para la ciudad. La fuerza ECO se quedó con 7 escaños en la Legislatura y conformará un bloque de 14 miembros y cuenta con 26 comuneros, al tiempo que el macrismo tendrá un bloque de 28 integrantes si se cuenta a la aliada de Confianza Pública Cristina de Aurteneche y el FpV llegó a 13 gracias a las 6 que obtuvo el candidato kirchnerista Mariano Recalde. La medalla que se alzó Lousteau fue desterrar al kirchnerismo del segundo lugar y dejarlo afuera por primera vez desde que compite en la Ciudad de la segunda vuelta con la estrategia de proponer una alternativa “propositiva” y romper con la dualidad entre el PRO y el FpV. Queda por saber si el diputado de Suma+ se pronunciará finalmente por alguno de los tres presidenciables que dijo respaldar -Ernesto Sanz, Elisa Carrió y Margarita Stolbizer- o si mantendrá su estrategia de esquivar esa pregunta que lo incomoda por la alianza del radicalismo y la CC-ARI con el PRO a nivel nacional.
Todo un gesto
El único que apareció en el búnker de ECO fue el radical Sanz y su compañero de fórmula Lucas Llach, al tiempo que por el espacio de Stolbizer se vio al diputado Manuel Garrido que busca renovar su banca con Progresistas y Carrió ni siquiera emitió su voto porque permanece en Misiones desde el viernes pasado. En los últimos comicios generales, Mauricio Macri y María Eugenia Vidal consiguieron 47,07% en la primera vuelta y lograron la reelección con el 63,3 por ciento de los votos. En tanto, la fórmula kirchnerista compuesta por Daniel Filmus y Carlos Tomada alcanzó el 27,87% y luego el 35,8%. En ese balotaje hubo 44.028 votos en blanco. En esta oportunidad, Larreta pasó del 45,5% al 51,62% y Lousteau logró que el 25,5% llegue al 48,36% en esta segunda vuelta, al tiempo que hubo un aumentó importante de los votos en blanco: Del 1,8 pasó a 5,05% (más de 89 mil sufragios). Con ese importante respaldo que obtuvo en el balotaje, Lousteau encara ahora el desafío de mantenerse vigente en el distrito porteño, afianzar su espacio como segunda fuerza y evitar esfumarse en los próximos cuatro años para volver a disputar la administración de la Ciudad.